El desperdicio de agua en las principales capitales colombianas
Actualizado - 29 junio 2004
La pérdida de agua potable en las ciudades colombianas, por fugas, robo del líquido a través de conexiones fraudulentas o simple desperdicio por cuenta de los usuarios, es un fenómeno descontrolado que podría dejar a varias capitales sin reservas del líquido en menos de una década.
Con un 70% de pérdidas de agua, Villavicencio, la mayor ciudad de los Llanos Orientales ocupa el primer lugar entre las capitales departamentales, según lo denuncia la oficina de gestión comunitaria de la Empresa de Acueducto y Alcantarillado municipal de la capital del departamento del Meta.
Valledupar es tal vez el ejemplo extremo del derroche de agua por cuenta de una costumbre que existe en otras capitales como Manizales e Ibagué, pero que alcanza su máximo despilfarro en la capital del departamento del Cesar. Se trata del famoso “barrido hidráulico”, como se conoce localmente a la limpieza de aceras, antejardines y calles con el uso de mangueras. El gasto del líquido es de tal proporción que, según la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Valledupar (Emdupar), mientras en el resto de capitales de la Región del Caribe el consumo es de 200 litros por habitante / día (L/h/d), en esta ciudad es de 400.
Esta simple costumbre ha obligado a la Emdupar a producir agua para una ciudad de 750 mil habitantes, cuando Valledupar apenas alcanza los 360 mil. “Este alto consumo no sólo nos incrementa los gastos en el proceso de producción, sino en el tratamiento de las aguas residuales”, dice el gerente de la empresa, Gonzalo Gómez Soto, quien además informó que el sobrecosto para Emdupar se puede tasar en unos 100 millones de pesos al mes (unos EUR 30.000). Con todo, lo más grave es que según las autoridades el exceso de consumo está agotando al río Guatapurí, que es la fuente de donde se surte el acueducto. De acuerdo con un estudio del Ministerio del Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial esta fuente de agua podría secarse antes de 15 años.
En Barranquilla no se da el fenómeno de la “escoba hidráulica”, pero sí el de los lavaderos piratas de carros que funcionan en varios parques de la ciudad con el agua dispuesta por la Sociedad de Acueducto, Alcantarillado y Aseos (Triple A) para irrigar los prados y los jardines. En la capital del departamento del Atlántico las pérdidas alcanzan un 39%. De acuerdo con la Triple A, el servicio de agua potable para Barranquilla está garantizado solo por los próximos 10 años.
En Cali se presenta un fenómeno contradictorio. Por una parte, los niveles de ahorro en la población se incrementaron radicalmente en los últimos 17 años. Así, mientras en 1986 los caleños consumían 38 metros cúbicos por familia (253 L/h/d), en el 2003 bajaron a 23 (153 L/h/d).
Sin embargo, las pérdidas del líquido siguen inmodificables en un 40%. Según el ingeniero Libardo Sánchez, presidente de la Asociación Colombiana de Ingeniería Sanitaria y ambiental ACODAL - Seccional Occidente, esto se debe en gran medida a las conexiones fraudulentas que se presentan principalmente en las zonas de ladera de Cali. Allí el consumo no se mide y no se cobra, y obviamente no existe cultura del ahorro. En la capital del departamento del Valle del Cauca también es muy grave el robo de contadores de agua. Emcali reporta que al día desaparecen por lo menos 4 aparatos de estos. El otro fenómeno frecuente es el del lavado clandestino de carros.
Otra ciudad que muestra una contradicción entre altas pérdidas y bajo consumo es Pereira. Allí el porcentaje de desperdicio asciende a 36,55%. La principal causa, según el departamento comercial de Aguas y Aguas, son las conexiones fraudulentas que hacen inclusive empresarios de la zona. Pero al mismo tiempo, la capital del departamento de Risaralda también tiene un consumo por cliente muy bajo comparado con la mayoría de ciudades: entre 18 y 19 metros cúbicos por suscriptor residencial al mes (120 a 127 L/h/d).
La situación menos crítica se presenta en Medellín, donde las pérdidas son solo del 18%, la mitad de la de Bogotá, donde alcanzan el 36%. La dificultad para bajar esa cifra fue una de las principales razones por las que la Empresa de Acueducto y Alcantarillado del Distrito Capital contrató en el 2003 a cinco gestores privados para descentralizar el manejo del servicio. En el momento se experimenta un nuevo esquema que busca optimizar la relación con los usuarios, pero en especial reducir las pérdidas y controlar los costos que influyen en la tarifa. En la capital del departamento de Antioquia, en cambio, las Empresas Públicas de Medellín consiguieron que el consumo por familia al mes bajara de 24 metros cúbicos (160 L/h/d) hace 10 años a 16,5 (110 L/h/d) en la actualidad.
Source: El Tiempo.com, Bogotá, D. C. 20 de mayo de 2004
eltiempo.terra.com.co/naci/2004-05-20/ARTICULO-WEB-_NOTA_INTERIOR-1618839.html - 40k
Tags: water distribution
Cree su propio Boletín Personalizado: Seleccione las regiones y los temas de su interés
Con Mi Boletín Personalizado usted puede seleccionar regiones y temas de su interés y recibir actualizaciones diarias o mensuales según la opción que seleccione: Ir a:
http://www.noticias.irc.nl/mysource/newsfeeds


Comment from other visitors
SOLUCIÓN DEFINITIVA COMO EVITAR EL ROBO DE MEDIDORES DE AGUA DE ACUEDUCTOS (fotos del medidor)
GILDARDO PINEDA A 14/abr/2011 17:04
SOLUCIÓN DEFINITIVA COMO EVITAR EL ROBO DE MEDIDORES DE AGUA DE ACUEDUCTOS (fotos del medidor) El acueducto de Bogotá y los distintos acueductos de Colombia y dos de Venezuela le están dando una solución definitiva al instalar MEDIDORES DE AGUA PLASTICOS Maderplast, pues estos no son reciclables y no tienen valor comercial, además tienen un seguro que evita su traslado o robos por vandalismo : Testimonio del anterior gerente de acueducto y alcantarillado de Bogo... Más información